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martes, 18 de junio de 2013

Being... whoever

Hoy volvía a casa enzarzada en una conversación que me ha dejado rumiando.
En ocasiones como Erica, la protagonista de la serie a la que guiño en el título, pensamos que mas de una y mas de dos de las decisiones que  tomamos en un momento dado, no fueron las acertadas, quedándonos esa sensación de...¡vaya cagada!
Sin embargo, si ese pesaroso afán de cuestionarnos nos permite pensar con claridad, si somos honestos con nuestro pasado y su recuerdo, sin negatividades de por medio que den, si cabe, más dramatismo a nuestra sensación de ¡vaya cagada!, solo hay que mirar para recuperar la imagen de lo que en su momento, motivó ese modo de actuar.
No habrá nadie que nos traslade en el tiempo a esos momentos en los que pensamos para demostrarnos que alterar el orden de los factores nada cambiaría el producto, pero me da que lo mas probable es que, si en aquella ocasión hubiésemos actuado de otra manera hubiese sido, en la mayoría de los casos, otra ¡vaya cagada!
No es solo una cuestión de acertar. Creo que no estaríamos preparados para ello, no sería la decisión entendida como la mejor y, no nos engañemos, es difícil que algo en lo que no se cree salga bien.
Igual, en vez de compadecernos de decisiones tomadas, deberíamos invertir esa energía en meditar y buscar la mas adecuada a las situaciones que tenemos ahora sobre la mesa porque, aparte de no poder cambiar las pasadas, siempre hay un motivo por el que, en su momento, hicimos lo que hicimos.

domingo, 21 de abril de 2013

...,y quién lo sabe?

-Qué es esto?
-A qué te refieres?
-Qué hace que estés aquí?
-Supongo que la certeza de que buscamos lo mismo y que yo soy la persona con quien quieres vivirlo, de momento eso es lo único que puede sostener esto.
-Pero...y cuando me vaya? ya nada justifica que me quede, aparte de algo que empieza de un modo extraño.
-Entonces, poco queda por decir...
-Supongo... porque... qué futuro podríamos esperar?
-No se me da bien pensar en futuro, es algo que me cuesta, se me difumina...
-Qué quieres decir?
-No lo se, en ocasiones, cargando mi vida de cierto drama, y abriendo una brecha al determinismo por destino, he llegado a pensar que igual es porque no tendré futuro, luego lo desecho pues debería replantearme demasiadas cosas sobre la existencia y aparte de pereza me da susto. Además, hace tiempo decidí que no me pega nada el drama.
-Entonces?
-Entonces qué?
-No lo se
-Ya-suspiro- yo tampoco